Dublín día 2 – La antigua destilería Jameson y Kilmainham Gaol

Nuestro primer destino del día para hoy era la visita a  The Old Jameson Distillery, para ello ya teníamos comprados previamente los tickets a través de Internet.

Antes, desayunamos al lado del hotel ya que la destilería de Jameson la teníamos justo enfrente. Ismael desayunó lo que llamaban un mini Irish Breakfast que llevaba un huevo frito, morcilla negra, salchicha y bacon con tostadas y un café con leche. Yo me decanté por una especie de panecillo típico de aquí que se llama Scone acompañado de un café con leche. Ha sido gracioso porque estaba consultando con Ismael como era mejor decir que quería el café más cargado y el chico que nos estaba atendiendo me ha contestado que lo había entendido perfectamente ya que él es español.

Jameson

La visita a la John Jameson and Son nos ha gustado mucho. Empieza con un pequeño vídeo que te sitúa en la época cuando un loco decide montar una destilería de Whisky donde otros habían fracasado y el esfuerzo que tuvo que hacer para que creyeran en el.

Después te explican paso a paso cómo se prepara el whisky desde el almacenamiento de la cebada en el que los gatos tenían un papel muy importante espantando los ratones, hasta la destilería, marcación y embotellado.

Triple destilado Jameson

El whisky Jameson es diferente porque se destila tres veces en lugar de dos como el resto. Al comenzar la visita solicitan 8 voluntarios para probar tres tipos diferentes de whisky, el escocés, el americano y el irlandés para dar la opinión de cuál gusta más.

Al resto de visitantes nos invitaron a un whisky ¡a las 11:00h de la mañana!

Al salir de la destilería, vimos que el día estaba muy desapacible por lo que el whisky para entrar en calor tampoco nos vino tan mal…

Cambiamos nuestros planes ya que para hoy teníamos previsto visitar el Trinity College pero como tiene muchas zonas al aire libre pensamos que era mejor dejarlo para mañana e ir hoy a la Kilmainham Gaol  donde se rodó, entre otras, la película “En el nombre del padre”.  El camino para llegar a la prisión pasa por unos barrios residenciales sin nada digno de mención. Nos ha llovido casi todo el tiempo pero a nosotros nos encanta caminar incluso bajo la lluvia.

El día tan gris ha acompañado perfectamente para la visita a una cárcel tan dura como ésta. Los vacíos y fríos corredores dan mucho en qué pensar.

Kilmainham Gaol

En los primeros corredores, el guía nos relató que las ventanas permanecían abiertas para que entrara el aire de la montaña. Cuando ingresabas te daban una vela, una manta y una bíblia.  Con eso tenías que aguantar en un cuartillo frío y solitario.

El guía ha relatado momentos importantes de la historia de Irlanda, principalmente los relacionados con los conflictos en la búsqueda de la independencia y del tiempo de la hambruna en el que la gente prefería estar en prisión a estar fuera con el hambre que azotaba al 98% de la población.Nos narró que hubo un policía que incluso abría las puertas de la prisión para que saliera quien quisiese pero nadie lo hacía. La verdad es que la vida en esa época debió de ser durísima porque es difícil asumir que alguien prefiera estar en un sitio como ése.

Patio de Kilmainham Gaol

Cuando salimos al patio agradecimos los cafés que nos tomamos antes de comenzar la visita porque algo de calorías nos estarían aportando frente al frío que pasamos allí y eso que estuvimos poco tiempo. Aquí era donde fusilaban a la gente y todavía se veían las muescas de las balas.  En esta prisión lo que pretendían es que la vida dentro fuese mucho peor que la vida fuera para que no te entrasen ganas de volver.

La verdad es que con todo lo que está pasando hoy en día y que los pocos sinvergüenzas que van a la cárcel por delitos económicos encima de todo tienen privilegios en la cárcel.

Lugar donde ahorcaban a los presos en Dublín

También nos ha explicado que hubo infinidad de ejecuciones por ahorcamiento en un balcón de la entrada y que incluso dejaron de hacerlo porque se reunían hasta 5.000 personas para verlo.

Nuestro siguiente objetivo era la fábrica de Guinness pero nos encontramos con la sorpresa de que hoy cerraban a las 13:00h cuando normalmente su hora de cierre es a las 17:00h. Nos han pedido disculpas y nos han ofrecido tickets gratis para visitarla al día siguiente pero nosotros ya teníamos compradas las entradas por internet. Así que tendremos que volver mañana.


Después de este intento de visita nos acercamos a la catedral de San Patricio. La entrada cuesta 5.50 Eur por persona. Aunque nos ha gustado mucho, el precio no es comparable con los 6 Eur que hemos pagado por la visita a la prisión con su guía incluido.  Hay que tener en cuenta que la iglesia católica no esta subvencionada como en España y de algún sitio deben sacar dinero para mantener sus edificios.

La catedral es medieval y nos han gustado mucho el suelo y el coro, que tenía estandartes y cascos medievales.

 

Mientras la visitábamos, han comenzado a ensayar unos niños de un coro y ha sido agradable contemplar los detalles de la Catedral con los cánticos con voz de niño de fondo. Justo al lado de donde ensayaban hay una puerta con un agujero que hizo un conde para alargar la mano y estrecharla con su enemigo.  Así terminaron con muchos años de desavenencias entre ellos sin tener que estar en la misma habitación.

 

También es curioso que hay un gato y una rata momificados porque se quedaron atrapados en uno de los tubos del órgano.

En el interior observamos muchas tumbas medievales y unas reseñas especiales para un señor que fue deán de la catedral y que más tarde fue político. Al parecer era un erudito que tenía una extraordinaria biblioteca que se convirtió en la primera biblioteca pública de Dublín – la biblioteca March. Como hemos visto que estaba muy cerca de la catedral nos fuimos a echar un vistazo.

La entrada a la Biblioteca March cuesta 2,5 Eur por persona y hemos podido ver los 2.500 ejemplares de todo tipo que tenía a disposición de quien quisiera consultarlos. Se mantienen en muy buen estado por el frío que hace dentro. Tiene libros de todo tipo: ciencia, astrología, ingeniería… incluso tienen tres jaulas separadas para aquéllos que querían consultar libros raros.

Después de esta última visita nos entró un poco de hambre así que fuimos a buscar algo de comer. Pensamos que nos costaría porque ya era algo tarde, las 15:30h.  Al final, a eso de las 16:00h entramos en un asador que parece que tiene algo de fama. Cuando preguntamos si podíamos almorzar nos dijeron que ya no servían menús de mediodía pero que ¡podíamos cenar! Cuando nos acomodaron nos indicaron que debíamos terminar antes de las 18:00h. Nos sorprendió el comentario porque teníamos dos largas horas para almorzar pero cuando vimos lo que tardaban en servirnos entendimos el comentario.

Ismael se ha pedido un chuletón y yo un costillar de cerdo.

Para el postre nos fuimos a otro sitio llamado Queen of Tarts. Al igual que en todos los sitios que hemos visitado por aquí, son bastante tranquilos a la hora de servirte.

Carrot Cake At Dublin
Nos tomamos un café y un té con un trozo de tarta de zanahorias y un plum cake de higos.

El resto de la tarde lo pasamos dando vueltas por la zona comercial. Nos encontramos tiendas de todo tipo. Una de ellas que ya vimos en San Francisco y nos gustó es Urban Outfitters que tiene ropa de diseño y un montón de objetos curiosos.

Mi teléfono es más listo que tu
Antes de volver a hotel nos paramos a comprar algunas cosas en un supermercado ya que no teníamos intención de cenar temprano después del almuerzo y merienda que nos hemos dado pero por si después nos daba algo de hambre.

Del día de hoy me quedo con una frase que nos dijo el guía de la prisión.
Cuando llegamos, como el día estaba tan lluvioso, Ismael hizo el comentario de “It’s a great day” a lo que el hombre le contestó “It’s a great day every days!”.

6 Comentarios
  1. 19/01/2015
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