Egipto dia 4: Luxor

No os asusteis, seguimos vivos. Ya estamos en el Cairo, pero para no romper la historia del viaje escribire con retraso.

Como teniamos mono de andar a lo basto, nos fuimos andando al templo de Karnark, que desde el museo de Luxor se supone que hay 3 kms, para los calereseros y taxistas 4 y nosotros dudamos que llegue a 2. Mientras esquivabamos a todo bicho viviente que queria ofrecernos algo, llegamos al templo, dejandolos asombrados porque fueramos andando, parece que a los turistas normalmente les pesa el culo.

Lo mas curioso fue encontrarnos a unas cabras al final. Le preguntamos al poli, que si eran suyas y nos dijo que si. Os podeis imaginar lo que valoran estas obras de arte que les desenterramos.

Es enorme, estaba unido al de Luxor por un pasillo de esfinges, se construyo como un templo modesto, pero los faraones fueron ampliando hasta hacer un edificio impresionante. Si pensamos que lo construyeron hace 5000 años, arriba o abajo. Se puede uno imaginar la magnitud que alcanzaron esta gente cuando nosotros todavia estabamos medio idiotizados.

Otra cosa curiosa de comentar, es el estado en el que esta el lago sagrado donde se purificaban los sacerdotes, que entre las algas y las botellas de plastico puedes andar sobre el ¿agua?.

Sobre las 13:30 llegamos al templo de Luxor, para empezar habia dos obeliscos en la puerta, pero se lo regalaron a Francia y esta en la plaza de la Concordia, ha continuacion hay una mezquita encima de una estancia a 6 metros de suelo, porque antes estaba bajo la arena y los lugareños hicieron una aldea encima que tuvieron que trasladar para poder desenterrarlo. Una parte se conserva con la decoracion, por que lo usaron los cristianos como iglesia y lo enyesaron para tapar las partes pudientas.

Cuando nos hartamos, nos fuimos al mercado turistico a hacer tiempo mientras abrian al museo a las 16. Paseando, paseando nos metimos en su mercado. Era pintoresco, lo usan para darles paseo a los turistas con calesas, asi que os podeis imaginar como estaba de mierda de caballo el suelo, que mezclado con el agua que usan para refrescarlo, la tierra, la arena y las porquerias que tiran, el espectaculo era brillante y oloroso. A Manmely le encantó.

Nos fuimos al museo, es pequeñito, pero muy bien montado, con luces y sistemas de seguridad, lo que es bastante raro aunque no os lo creais.

Ya estabamos muuuu cansados y nos fuimos al hotel a la piscina. Estaba cerrada por que en una hora habia un actuacion con danza del vientre y verbiches de esos que dan vueltas. Nos dimos una duchita reparado y cogimos sitio en el jardin. De pronto sale una gorda vestida de azul que decian que bailaba, pero nosotros dudabamos que lo hiciera, porque nos parecia que lo intentaba y en eso se quedaba. Los verbiches, se suponen que es una secta islamica que para entrar en trance giran sin parar, en nuestro caso fue un chaval que daba vueltas con varias falditas de colores que subia y bajaba con impetu.

Termino el baile y nos fuimos a cenar al italiano del hotel. No estuvo mal, pero es lo unico que me ha dado ardores hasta ahora.

Hemos encontrado una conexion que funciona medio bien. Mañana mas.

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2 Comentarios
  1. 08/10/2008
  2. 08/10/2008

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