Kyoto, Fushimi Inari y Nara

Día 1 Palacio Imperial y primeros pasos por Kyoto

Como llegamos al medio día, nos arreglamos un poco y nos fuimos a situarnos un poco por Kyoto.  Lo que en nosotros significa casi 12 horas andando por la ciudad, que sumadas a las 24 horas que llevábamos de viaje hacen un total de 36 horas sin parar.

 

En la entrada del Kyoto Garden Hotel,  vimos un mapa diciendo que el palacio imperial de Kyoto estaba cerca, decidimos ir paseando para verlo.

Lo primero, es que no estaba tan cerca y lo segundo que esta situado en un mega parque. Lo gracioso es que las entradas se venden, en una esquina del complejo a la entrada del mismo.

Palacio Imperial Kyoto

Nos presentamos sin entrada, y nos dijeron que teníamos que ir a por ellas al quinto pino.

Parque Imperial Kyoto

Así que no olvidaros de comprarlas antes de ir hasta la puerta del Palacio Imperial.  Al final acabamos comiendo en un restaurante que había allí dentro.

Udon en el Parque Imperial Kyoto

Cuando nos hartamos de pasear y de sacar fotos como esta:

Intentamos aprovechar lo que nos quedaba de día. Fuimos a ver un templo, que es muy representativo, porque en su interior hay una galería de madera (la más larga del mundo) con 1001 representaciones de Buda talladas.  Están protegiendo una imagen de Kannon enorme.

Su nombre es Sanjusangendo, es una visita obligatoria si vienes a Kyoto.

Sanjusangendo

Al entrar o salir de un templo te puedes purificar en las fuentes que suelen haber en las entradas.

Fuente en Sanjusangendo

También fuimos al templo Toji, pero cuando llegamos estaba cerrado porque los templos cierran a las 17:00.

Templo Toji

A la vuelta de esta visita, como estábamos en la estación, era temprano para irnos a nuestro hotel en Kyoto y queríamos comprarnos una cámara, nos fuimos a Osaka.

Yo creía que las tiendas cerraban sobre las 20:30, pero no, en este pueblo a las 19:30, te encuentras solo en las calles. Paseando, paseando dimos con unas calles llenas de recreativos, que probé, jeje.

Recreativa Tambor Kyoto

Con la tontería, ya estábamos reventados eran las 22:00 y todavía teníamos que volver a Kyoto, la vuelta no fue complicada, pero por 20 minutos casi nos quedamos sin metro.

Dia 2 Fushimi Inari y Nara

Lo que viene a continuación, es visita obligadísima, si estás en esta zona del país.

Después de desayunar un pan de lembas, perdón, un triángulo de arroz cubierto de algas y relleno de salmón.

Desayuno en Kyoto

Fushimi Inari

Cogimos un tren hacia Fushimi Inari, allí dimos un espectacular paseo rodeados por miles de Toris, (son esos portones rojos y negros que habréis visto en alguna película), estos en concreto salen en memoria de una geisha, os pongo una foto que veo espesos.

Fushimi inari

Están tan juntas unas a otras que van formando un pasadizo que se integra con el bosque.  El contraste del rojo y negro de las puertas, con el verde de los árboles y la piedra hacían que el paseo fuera muy agradable.

Hay un pequeño cartel que indica los recorridos que puedes hacer y el tiempo que se invierte en cada uno.

Mapa de Fuji Inari

Se mezclan puertas Toris, con templos de todos los tamaños, arañas enormes y turistas.

Fuji Inari

Es un lugar idóneo para pasear y relajarse.

Nara

El tiempo iba pasando y teníamos que coger otro tren a la ciudad de Nara.  Menos mal que una señora insistió en que nos bajáramos para hacer transbordo que si no llega a avisarnos averigua donde hubiésemos acabado.

Nara se caracteriza por mantener un poco el espíritu de la edad media japonesa. Es otro parque inmenso, pero de verdad. En él se pueden ver: el edificio de madera más grande del mundo, el santuario sintoísta con mas linternas de Japón y los ciervos más dóciles del universo, además de miles de millones de niños y adolescentes preguntones. Además hay otros templos, santuarios y edificios que también se pueden visitar.

Nara
Nara

En el templo Todaiji, hay un Buda de bronce enorme, para poder resguardarlo tuvieron que hacer un edificio de madera en las mismas proporciones  y les salió el mayor templo del mundo:

Todaiji

Uno de los guardianes del templo y el «Budita que protege».

Guardian Nara
Buda Nara

Los niños, te paraban, para preguntarte cosas, de dónde éramos, qué  era lo que más nos había gustado y cosas por estilo.  Estos en concreto, solo querían hacerse una foto con nosotros.

En el Santuario Kasuga Taisha había miles de linternas por todos sitios, al pobre que lo toque encenderlas y apagarlas se lo tiene que pasar bien.

Santuario Kasuga Taisha Templo linternas Nara

Templo de linternas en Kyoto

Lo curioso, del parque es que para entrar a cada templo, te sangran entre 400 y 500 yenes. Si hemos entrado en 4 más un museo, (donde solo tenían 6 espadas y 2 armadura de samurais), os podéis hacer una idea de los gastos.

Cuando llegamos a Nara, en la estación,  había una oficina de turismo y una señora nos indicó la forma más rápida de ir a los sitios y zonas curiosas, donde podíamos ir si nos sobraba tiempo.

Bajamos del parque, por donde nos comentó y estuvimos andando por casas típicas japonesas, con sus cables por fuera, su minigaraje y su minicoche.  La gente hacía su vida normal mientras dos extranjeros curiosos paseaban por su barrio.

Andando de un lado para otro vimos un super, y allí que nos metimos.

Supermercado Kyoto

No tienen nada que ver con los nuestros, sobre todo en la forma de presentar los alimentos, cuidan hasta el último detalle.  Es alucinante, la pinta del  atún  preparado para el sushi, los pescados secos, las veinte mil bebidas distintas y el precio de 12 manzanas por 4000 yenes (más de 24 €).

Compramos una bandejita de rollos de sushi, unas pelotas blancas y galletas de ChinChan, si si, las del cocodrilo, como estábamos reventados nos comimos las cosas  sentados al lado de una máquina de bebidas.

Comiendo en la calle

Para rematar el día, nos volvimos a Kyoto, entre que yo estaba jugando a la DS y Mari Camen medio dormida, si el revisor no nos avisa, no se donde hubiésemos acabado.

Cuando llegamos, el único sitio donde había algo de gente por la noche, es el barrio de Gion, cercano a Pontocho, que es donde están las geishas. Hemos tenido muchísima suerte y hemos visto 5, según parece es raro, porque es muy difícil verlas por la calle.

Barrio de Gion

En Gion, hay dos cosas que son muy distintas.  Hay mucho lujo, tiendas de grandes marcas  y prostitutas, sí prostitutas.  Clubes de striptease, puticlubs pero en la calle no.  Sólo había que verlas, para saber que no trabajan en una oficina pero como en Japón, la prostitución está completamente normalizada, es agradable pasear de noche por esta zona.

Como siempre hemos vuelto con la hora pegada al culo al hotel.

Lee nuestro siguiente día en Kyoto:  El Templo Dorado, el templo plateado y el paseo del filósofo.

6 Comentarios
  1. 04/10/2007
  2. 04/10/2007
  3. 04/10/2007
  4. 05/10/2007
  5. 05/10/2007
  6. 05/10/2007

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