Karlovy Vary en Bohemia – República Checa Día 1

Después de hacer escala en Madrid llegamos a Praga. Donde recogimos el coche de alquiler, enfrente de la terminal C en un edificio aparte, para dirigirnos a Karlovy Vary.

La ciudad de Karlovy Vary está en un valle y la carretera que nos llevaba hasta allí iba bordeándolo, por supuesto que nos perdimos  y tardamos en encontrar la manera de bajar hasta el hotel, al final fueron 2 horas en coche desde la capital de la República Checa.

Karlovy Vary

El hotel que reservamos era el Romance Puskin.  Esta situado en el centro, justo al lado de la columnata del mercado, pudimos aparcar justo enfrente.

Os cuento una curiosidad.

Usan la técnica de la habitación mamporrera, nosotros reservamos la más barata (81 euros) pues ellos te dicen que si no te gusta por 25 euros más te dan una mejor.   Lo único que tiene raro es que es interior y la disposición de las estancias es muy extraña: Una entradita con tele y dos sillones, a la derecha un cuarto de baño alargado con el inodoro en otra habitación y la habitación con la cama a la izquierda y muy estrecha por lo demás el servicio ha sido muy bueno y el desayuno espectacular.

Cuando íbamos a salir a dar un paseo,  preguntamos en recepción que a qué hora cerraba el restaurante que había allí y nos dice que a las 21:30 pero que si no hay nadie cierran antes. Viendo que eran las 20:45 y que teníamos algo de hambre nos quedamos. El Goulash fue bastante bueno y el cerdo relleno que comió Manmely no estaba mal. El precio de la cena incluyendo las bebidas fue de alrededor de 40 €.

Estamos cogiéndole el gusto de ver ciudades de noche y la verdad que las disfrutas de otra manera, pudimos ver todo lo importante del centro sin apenas gente y lo que nos quedó lo visitamos por la mañana.

Karlovy Vary es una ciudad balneario, lleva siendo visitada desde el siglo XVII. Encontramos un hotel que llevaba abierto desde 1695, el Hotel Mozart.

Tazas típicas de Karlovy Vary

Por toda la ciudad hay repartidas fuentes a diferentes temperaturas, todas calientes, con distintas propiedades.  Lo usual, es comprar unas jarras como las de las foto de arriba para poder ir peregrinando de fuente en fuente para beber de ellas y adquirir los minerales que en el agua que emanan benefician nuestra salud.  Las jarras tienen una forma curiosa, porque bebes por el pitorro como si fuera un botijo.  Se supone que es así para que la temperatura del agua vaya descendiendo.  Salen muy calientes, el cartel de abajo muestra que el agua está a 64 º C.

Se nota que por aquí ha pasado lo mas granado de la República Checa desde antes que ella misma existiera, los edificios son preciosos y las tiendas son de lo más pijo. Por lo que no era extraño encontrarse a algún famoso o emperador dándose un paseo o recibiendo un tratamiento en alguno de los numerosos Spa.

Durante el paseo nocturno por Karlovy Vary  vimos las columnatas del Mercado, del Jardín y del Molino y a las 22:30 estaba todo muerto, no había ni una triste cervecería donde perder el tiempo.

Como no encontramos nada donde poder pasar el rato y estaba todo cerrado, nos fuimos al hotel a descansar.

5 Comentarios
  1. 25/02/2015
  2. 25/02/2015
  3. 25/02/2015
  4. 23/08/2018
    • 24/08/2018

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