Townsville – Visita al Reef HQ

Por la mañana nos despertó el cortacésped de la Lagoon a eso de las 07:30h.

Aprovechamos para ir a correr un rato por la Bicentenarial Walk. Cuando terminamos nos dimos nuestro último bañito en la Lagoon. Después de abandonar nuestro agradable apartamento, nos fuimos a desayunar antes de poner rumbo a Townsville.  Nos lo tomamos en un sitio en el que ponen desayunos durante todo el día.

El camino a Townsville es de unas 3 horas y media más o menos. Sólo hemos hecho una parada en todo el camino para echar gasolina. Almorzamos un bocadillo de peperonni y unas patatas fritas. Cuando llegamos a nuestro destino nos fuimos directamente al motel para dejar el coche y las maletas. Se llama “Beach House” y tampoco estuvo mal. También tenía aparcamiento y una pequeña piscina.

Nos fuimos a dar una vuelta antes de que se nos hiciera más tarde y todo cerrara. Nos acercamos al Reef HQ que es un oceanográfico que hay aquí y parece que es la única atracción interesante. Cierran a las 17:00h y cuando llegamos eran las 15:30h. El hombre de la entrada nos dijo que podíamos entrar y que viéramos lo que nos diera tiempo que al día siguiente podríamos volver con el mismo ticket sin problemas si nos quedaba algo pendiente. Al final entramos y pudimos verlo completo ¡dos veces! ya que era mucho más pequeño de lo que creíamos después de lo que nos dijo ese señor. De todos modos, estuvo muy bien y muy entretenido.

Lo primero que visitamos fue el hospital de tortugas.

Las tienen allí separadas mientras están enfermas y una vez se recuperan las pasan al gran acuario para que se habitúen antes de devolverlas al mar. Precisamente estaban todos los empleados muy ilusionados porque justo al día siguiente devolvían al mar una de ellas y otra pasaba del hospital al acuario. Vimos una tortuga de unos 70 u 80 años con el caparazón muy desgastado ya de los años.

 

Otra tenía una brecha producida por la hélice de un barco además de marcas de la mordedura de un cocodrilo. En el gran acuario vimos preciosos peces de colores y algunos tiburones.

El museo era una versión de la barrera del coral en versión vertical para que las personas que no quieran ir a bucear puedan ver el ecosistema que los rodea secos y andando tranquilamente.

Como estás gambas y la morena de detrás.

La siguiente foto es de un Barramundi de los que ya hemos hablado aquí, pero en otro formato.  Basicamente rebozado y frito o a la plancha.

Al explorar la ciudad nos decepcionamos un poco porque no había absolutamente nada. A eso de las 17:30h las calles estaban desiertas y todos los comercios y bares cerrados. Al final encontramos un bar que estaba lleno y entramos para descansar un poco. Nos reímos un montón porque pudimos ver a la gente a través de las ventanas y en una terraza vallada, pero nos costó dar varias vueltas para encontrar la puerta de acceso al local… Cuando nos fuimos a la calle más comercial nos encontramos con que todo estaba cerrado.

En el paseo que dimos nos encontramos una acción de Yarn Bombing.

Sin embargo en la calle de los bares, llamada Palmers Street sí que empezamos a ver un poco de movimiento. Pasando por esa calle vimos que en un restaurante mexicano estaban retransmitiendo en diferido el partido del Barça-Real Madrid . Aunque ya conocíamos el resultado (2-1) entramos para cenar allí y así ver mientras el partido. Además, en este sitio el martes es el día del chili con carne, que a Ismael le encanta. Normalmente cuesta 20 AUD pero los martes lo ponen a 10 AUD y puedes comer tanto como quieras. Ismael fue capaz de comerse dos platos. Nos llamó la atención que la bebida era totalmente independiente de la comida. Para pedir la bebida tenías que ir al bar y pagarla al momento y sin embargo para la comida te tomaban nota en la mesa y podías abonarla después. Nos resultó curioso pero hemos comprobado más adelante en el viaje que es algo habitual. Después de la cena nos fuimos a pasear por el paseo marítimo que se llama Strand y que es donde estaba nuestro motel.

El paseo de la noche fue mejor que el de la tarde porque nos pareció que había algo más de ambiente. En toda la playa te van alertando del cuidado que hay que tener con las stingers (medusas) y te indican las seis especies que hay por la zona y los síntomas de una picadura. La verdad es que después de leerlo dan pocas ganas de arriesgarse a bañarte en la época en la que están por allí. La playa tiene bandera roja pero, por si alguien decide bañarse, también hay zonas en las que te ponen botellas con vinagre. Encontramos dos zonas limitadas con redes para poder bañarse, pero aun así te advierten que alguna de las pequeñas podría colarse por los huecos de las redes. También tienen playas artificiales como la Lagoon de Airlie Beach pero en este caso con agua de mar. El agua entra del mar a través de unas rocas y por eso se llama Rock Pool. De todos modos también te avisan porque por ahí también podría colarse alguna medusa. Por toda la zona tienen sus barbacoas y las mesas como ya estamos acostumbrados a ver por toda Australia.

Nos gustan los comentarios. :)

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

* Para comentar acepta la política de privacidad.