Town of 1770, Rockhampton y Cape Palmerston – Viaje a Australia y Nueva Zelanda

El Backpackers de 1770 es uno de los peores hoteles/hostales en los que hemos estado. Bastante cutre y con la cocina más sucia que nos hemos encontrado. Durante el desayuno estuvimos conversando con una familia de Madrid que estaba de vacaciones para nuestro gusto hicieron la parte más fea de Australia haciendo cientos de kilómetros innecesarios.

Fuimos a la playa que había detrás del motel para ver como son por esta zona.  Se llegaba atravesando un bosquecito que había a la izquierda del local.

1770

El resto del día de hoy fue todo en carretera. Desde Town of 1770 hemos ido al pueblecito para echar un vistazo por allí. Es un pueblo minúsculo, con unas calitas pequeñas llenas de pequeñas embarcaciones donde pudimos hacer fotos a los manglares.

 

Esta pequeña localidad se llama así porque 1770 fue el año en el que el capitán Cook desembarco aquí y “descubrió” Australia.  Antes de salir de camino, hicimos fotos a unas estructuras que hacen unos cangrejos diminutos.

Estructuras hechas por cangrejos

En la siguiente foto hay un cangrejo.  ¿Quien lo ve?.

 

En el suelo podéis ver como en la arena hay estructuras como la de arriba.

Manmely en Town of 1770

Saliendo de aquí fuimos en dirección a Rockhampton .  Esta ciudad es más grande y es famosa por su carne de ternera. Así que decidimos almorzar allí. Nos comimos entre los dos un costillar de ternera. La señora del restaurante intentó entablar conversación con nosotros pero no le entendimos bien casi nada de lo que dijo porque por esta zona tienen el acento más marcado.

Después de la parte de carretera que hicimos de noche ayer, no teníamos intención de repetir, así que nos pusimos en camino pronto. El día de hoy sólo teníamos que llegar a nuestro destino para descansar y continuar camino, haciendo los mismos kilómetros que ayer más o menos pero sin tener que parar a ver tantas cosas. En total hicimos 485 kilómetros en todo el día por lo que llegamos a Cape Palmerston a las 17:30h. Las carreteras en Australia son de doble sentido y con limitación de 100Km/h. No tienen grandes autopistas ni nada por el estilo. Se va muy bien porque son carreteras anchas y además no hay apenas tráfico. Nos encontramos muchas zonas de obras pero estaban muy bien señalizadas. Una curiosidad de las carreteras es que no paran de poner carteles de aviso en los que te recomiendan que descanses, que la fatiga mata, que no bebas, que los conductores cansados mueren… y cosas por el estilo. En otras zonas ponen cosas graciosas como ¿Cuánto queda para llegar, papá? o ¿Hemos llegado ya, mamá? Por todo el camino vas encontrando canguros atropellados en la cuneta. Por eso se entiende que algunos de los coches que nos cruzamos lleven defensas enormes y grandes focos. Parece que es bastante habitual eso de encontrártelos en la carretera. Es una de las razones por las que hemos evitado conducir de noche. Es muy impactante ver tantos tirados en la carretera.

La habitación que tuvimos en el motel de Cape Palmerston no estuvo nada mal pero ¡estaba en medio de la nada! Como por allí no había ningún sitio para cenar, nos paramos en la gasolinera de enfrente a comprar algunas cosas. Por suerte, en la habitación del hotel teníamos microondas y calentador de agua. Como llegamos temprano, aprovechamos para hacer algo de ejercicio en el porche del motel antes de la cena.

En la recepción del motel, nos dieron unas rebanadas de pan de molde con dos botecitos de mantequilla que nos han venido muy bien para desayunar.

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