Islas Whitsunday – Viaje a Australia y Nueva Zelanda

Nos levantamos a las 05:15h porque nos recogían para la excursión a las 06:15h por las Islas Whitsunday. El madrugón se debía a que cogimos la opción con desayuno incluido.  Es la primera vez que vamos a una especie de todo incluido pero como sólo era para un día nos pareció interesante.

Excursión a las islas Withsunday

Es cierto que está muy bien, pero estoy segura de que más tiempo nos habríamos aburrido un poco porque ambos somos de acción.  La empresa es Cruise Whitsundays que tiene diferentes catamaranes que van enlazando las islas.

 

Twin Island Cruise

 

Nuestra primera parada fue en la Daydream Island donde desayunamos en el buffet del resort y después pudimos disfrutar de las instalaciones. Nos pareció un hotel algo anticuado pero estuvimos a gusto. En el estanque tienen pececillos, rayas e incluso tiburones. Hacen algunas exhibiciones cuando los alimentan.

Descubrimos un spa con burbujas y agua caliente al lado de las piscinas que es lo que más nos relajó. Al otro lado de la isla, que es muy pequeñita, tienen un minigolf, una bolera, pista de tenis y baloncesto, otras piscinas y playa.

Sirenas en la isla DayDream

Una de las calitas tenía tres estatuas de sirenas.

Después de dar una vuelta por esa zona nos dimos cuenta de que había un recorrido por media de la naturaleza que le daba la vuelta a la isla y volvía a la primera parte del complejo.  Cuando llegamos al otro lado nos dimos cuenta de que tan sólo nos quedaban unos 10 minutos que estar por allí porque debíamos coger otro barco para ir a otra isla. En ese tiempo aprovechamos para volver al spa.

En la otra isla, llamada Hamilton Island teníamos también incluida la comida. Como el almuerzo era en un restaurante en el muelle, primero visitamos el puerto y después aprovechamos para ir a comer antes de visitar el resto de la isla.  Mientras comíamos había alrededor muchos cuervos pendientes a cualquier despiste para arrebatarte la comida. Para subir al otro lado de la isla (la cuesta era bastante empinada), tienen unos shuttles gratuitos.

Si eres residente de la isla tienes derecho a un cochecito eléctrico porque están prohibidos los demás tipos de combustible.

En el resort aprovechamos para estar en la piscina mientras unos niños hacían piruetas desde lo alto de una cascada (lo cual estaba prohibido…).   A continuación fuimos a recorrer el resto de la isla y a buscar un spa. Fue gracioso cuando nos acercamos a un gimnasio que ponía en la puerta que tenían sauna y spa y fuimos a preguntar si con las pulseras podíamos acceder al spa. La chica de la entrada puso cara de asco y nos dijo que cómo podíamos preguntar por un spa si aquello era un gimnasio y nos dieron ganas de sacarla a la puerta para que viera su cartel, pero decidimos reírnos e ir a otro sitio.

Manmely en la Isla Hamilton

Como ya no había mucho más que hacer nos fuimos a la playa a tumbarnos en unas hamacas para ver a la gente practicar los diferentes deportes acuáticos que podías elegir. Había motos acuáticas, barcos de vela, padelsurf, snorkel y windsurf. Estuvimos pendientes de dos hombres que habían alquilado un barco de vela y que les costó muchísimo salir navegando de la orilla.  Desde allí, para volver, decidimos caminar y no coger el shuttle.

El bono para esta excursión a las Islas Withsunday que incluía los transportes, el acceso a las instalaciones y la comida costó para los dos un total de 284 AUD.

Para volver a Airlie Beach tardamos una hora en barco aproximadamente. Cuando llegamos al puerto  estaban los autocares que nos recogieron por la mañana para devolvernos a nuestro punto de partida pero nosotros avisamos que volveríamos andando porque el Bicentenarial Walk que hicimos el día anterior terminaba allí y así podíamos disfrutar del paseo esta vez de día.

El resto de la tarde lo pasamos dando vueltas por Airlie Beach. A pesar de haber pasado el día de relax, estábamos agotados y sin hambre, así que decidimos apurar y en lugar de ir a ningún restaurante en el que tendríamos que cenar temprano, nos compramos comida en un sitio para llevar y cenar en nuestro salón viendo la tele.

Pedimos un filete de Cajun Blackened Spanish Mackarel porque nos llamó la atención el nombre y también nos compramos unos calamares con patatas. En todos los sitios en los que hemos tomado calamares han estado muy tiernos y estos con parmesano estaban exquisitos.

Nos gustan los comentarios. :)

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