Great Ocean’s Road y Los Doce Apóstoles

Por la mañana nos volvimos a despertar muy temprano (las 05:50h). De todos modos teníamos previsto levantarnos pronto para coger el coche e ir a la Great Ocean’s Road y llegar por la tarde a Port Campbell buscando no conducir de noche. La Great Ocean’s Road es una carretera que bordea parte de la costa sur de Australia. La idea de parar en Port Campbell era porque muy cerca de allí están los Doce Apóstoles.

Antes de salir a carretera, como aún no habíamos visitado el Queen Victoria Market, decidimos ir allí a desayunar.

Queen Victoria Market

El mercado tiene de todo y nos ha encantado lo bonitos que están los puestos de fruta y verdura.

Pimientos en Queen Victoria Market

Verdura en Queen Victoria Market

Tienen mucho cuidado en poner vistosos sus productos.  En la parte de la carne hemos visto que lo más consumido por aquí es la ternera, el cerdo y el pollo. La carne de emú, canguro y cocodrilo también la puedes encontrar en algunos puestos pero no parece que sean de consumo común. Se encuentran sobre todo en la parte de delicatessen. Sin embargo, nos sorprendió que hubiese muchos menos puestos de pescado que de carne.

Para desayunar nos compramos unos bocadillos calientes en uno de los puestos de comida con nuestros respectivos té y café. Ismael se decantó por un bocadillo de ternera y yo me decidí por uno de salami picante con pesto (¡y vaya si picaba!). De “postre” del desayuno nos tomamos un croissant de almendras que estaba espectacular.

Desayunando

Nos sentamos en unas mesitas que tienen habilitadas en la parte de fuera del mercado para ello y donde puedes encontrar mucho personal trajeado tomando el café antes de entrar al trabajo.

En el  hotel pudimos dejar en el guardamaletas gran parte del equipaje ya que sólo íbamos a ausentarnos una noche y no nos merecía la pena llevarlo todo.

Recogimos el coche puntualmente a las 08:00h en una oficina que se encontraba a unos 7 minutos andando desde el hotel.

El chico que nos atendió no estaba muy espabilado y tardó muchísimo en gestionarlo todo. Ismael ha sido el valiente que ha cogido el coche para salir de la ciudad.

Conduciendo por la izquierda por primera vez

Digo lo de valiente porque es la primera vez para ambos que conducimos por la izquierda y, en un principio, es todo un reto. La verdad es que se ha adaptado muy bien, pero debes estar muy alerta constantemente.

En Australia se conduce por la izquierda. Great Ocean’s Road

La Great Ocean’s Road es muy sinuosa ya que va bordeando toda la costa. El paisaje es precioso, pero tiene el inconveniente, al menos para mí, de tener demasiadas curvas. Las señales nos han llamado la atención porque avisan de tramos en los que puedes encontrarte canguros o koalas. Después de un tiempo en Australia te acostumbras a estas señales pero al principio no puedes evitar sorprenderte.

Paramos en Keneth River para ver koalas en libertad. No pensamos que de verdad fuese tan fácil verlos, pero es cierto que los encuentras con mucha facilidad. Nada más comenzar el paseo por la zona en la que nos indicaron que estarían nos encontramos en el primer árbol uno durmiendo plácidamente. Un poco más adelante vimos una hembra con su cría a la espalda saltando de árbol en árbol. Fue una suerte verla porque además estaba muy activa (cosa difícil en los koalas).

El resto del camino se me hizo algo largo por eso de las curvas, pero el paisaje es muy bonito. Una vez que llegas a los Doce Apóstoles confirmas que merece la pena hacer el recorrido porque las vistas son magníficas. Cuando los ves piensas en la inmensidad de la naturaleza.  En un principio paramos a contemplar unas formaciones rocosas modeladas por la erosión del viento y el mar que creíamos que serían los Doce Apóstoles pero al día siguiente nos dimos cuenta de que no lo eran.

Menos mal que a Ismael le quedó la duda y consultó por Internet por la noche, por lo que a la mañana siguiente pudimos visitar los verdaderos Doce Apóstoles.

Entrada a los doce apóstoles en Port Campbell

No obstante, las vistas que disfrutamos en ese momento son dignas de ser contempladas. Por otra parte, todo está muy cuidado y mantienen apartada de la costa todas las construcciones con lo que consiguen que tenga un encanto especial.

Naturaleza en Australia

No puedes evitar pensar que en cualquier otro país habrían construido en toda la zona bloques de apartamentos y hoteles y lo habrían estropeado.

Los doce apóstoles en la Great Ocean Road

Cuando te aproximas al mirador tan sólo oyes el silbar del viento y el rugir de las olas. Es un momento mágico.

La primera parte de la carretera de la costa puedes contemplar muchas playas con gente practicando el surf.

Surf en Australia

Sin embargo, en esta parte las playas están completamente desiertas ya que es una zona peligrosa tanto para bañarse como para practicar surf.

De hecho, en esta zona se hundió un barco y aún sigue allí al lado de las rocas.

Una vez llegamos a Port Campbell, nos paró la policía para hacernos un control de alcoholemia. Fue curioso porque era la primera vez en nuestra vida que nos paraban para un control y nos hizo gracia que fuera en el último rincón del mundo. El policía fue muy amable y divertido ya que cuando preguntó a Ismael si había bebido él le dijo que ni hoy, ni ayer, ni anteayer… y el hombre nos comentó que ¡entonces que vacaciones son ésas! Nos hizo mucha gracia. Cuando supo que éramos españoles, empezó a enumerar todos los pilotos de MotoGP españoles que conocía.

Port Campbell que es un pequeño pueblecito muy cerca de los verdaderos Doce Apóstoles. Nuestro hotel estaba compuesto por bungalows en una zona muy tranquila y con mesas y bancos fuera para poder pasar el rato. Toda la zona estaba muy bien cuidada con muchas plantas y flores adornando las calles.

West Bestern en Port Campbell

Cuando llegamos, preguntamos al señor de recepción dónde podíamos cenar y nos dijo que debíamos ir a la calle principal del pueblo (incluyendo el comentario de que sólo hay una calle en todo el pueblo…)  en la que había un pub y una cafetería. La cafetería nos comentó que probablemente estaría cerrada y que nos diéramos prisa porque el pub cerraba a las 20:00h y la cocina la cerraban a eso de las 19:30h. Teniendo en cuenta que eran las 19:10h dejamos rápido las cosas en nuestro bungalow y nos fuimos a buscar comida. Pensamos que quizá nos quedábamos sin cenar (debemos tener en cuenta que hoy tampoco habíamos almorzado, por lo que la idea era desesperanzadora).

Nuestra comida de este día:

Chocolate Wonka

 

Al final, encontramos un sitio en el que preparaban fish and chips y compramos nuestra cena que disfrutamos, antes de ir a descansar, en la mesa de delante de nuestro bungalow.

Fish and Chips

El nombre del fish and chips nos encantó: “Frying Nemo”.

En el canal de Youtube de Whattimesailing iremos colgando los vídeos del viaje antes de publicarlos aquí así que si quieres verlos antes, suscríbete y en nuestra cuenta de flickr hay más fotografías de nuestros viajes.

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